sábado, 5 de octubre de 2013

INFILTRADOS (2006)

 
"No se puede confiar en un tío que actúa como quién no tiene nada que perder"

Nos encontramos ante uno de los clásicos del siglo XXI y sino al tiempo. Una película que nació clásica por la genialidad de su director, la interpretación de sus actores (a cada cual mejor... imposible) y el buen hacer de todo el equipo técnico, en resumen, una obra maestra incontestable.

Se trata de un thriller (es decir, un film de suspense con una gran carga emocional). Fue estrenada en el 2006 y dirigida por un Martín Scorsese pletórico. El reparto también fue un factor clave para el éxito. Leonardo DiCaprio se encuentra en estado de gracia, Matt Damon impecable, Jack Nicholson demostrando por qué es uno de los actores más gigantescos de la historia del cine, y unos secundarios de lujo como Martín Sheen, Alec Baldwin,... Antes de que acabe pareciéndome a José Luis Moreno, diré que en la película nadie es quien dice ser (¿o es todo lo contrario?)

Ganadora de cinco premios oscar, esta película es un reconocimiento a la trayectoria profesional de uno de los más grandes directores de Hollywood. Nominado en infinidad de ocasiones, es con este thriller con el que consigue el galardón. El resto de los premios fueron a parar a las manos de los responsables de mejor película, montaje, guión adaptado y a Mark Wahlberg como mejor actor de reparto.

La cinta es una versión muy bien lograda de un filme policíaco de suspense producida en Hong Kong en el año 2002 llamado "infernal affairs". Fue todo un éxito en el continente asiático.
Para el papel de Jack Nicholson se pensó originalmente en uno de los actores fetiche del director, Robert De Niro, pero éste no pudo aceptarlo al estar embarcado en la dirección de la película "el buen pastor" (también con Matt Damon). Cuando se apostó por Nicholson, éste no quería interpretarla pero tras un encuentro con Dicaprio y Scorsese consiguieron convencerlo para encarnar a Costello.
Leonardo Dicaprio, sin embargo, sí fue la primera opción para hacer al personaje de Billy (el hijo de un mafioso ya fallecido que decide hacerse policía e infiltrarse en la banda de Costello). Matt Damon en cambio no fue la primera opción ya que se pensó primero en Brad Pitt para hacer de Sullivan (el hijo de Costello que está infiltrado en el cuerpo de policía) pero declinó la oferta al estar en pleno rodaje de la película "Babel". Sin embargo, sí colaboró en la co-producción de la cinta. Damon estuvo encantado desde el principio al saber que en Boston, su ciudad natal, iba a rodarse el filme. Además, para preparar su personaje, trabajó con la unidad de policía del estado de Massachusetts para acompañar a varias patrullas en las afueras de Boston.
Otro actor que pudo haberse incorporado al reparto fue Mel Gibson pero como estaba dirigiendo en esos momentos la película "apocalypto" tuvo que rechazar la oferta siendo sustituido por Alec Baldwin.
Para el personaje femenino se pensó en kate Winslet o en Hillary Swank pero finalmente fue a parar a Vera Farmiga, una actriz poco conocida en Hollywood pero de gran talento que hizo un excelente trabajo como la doctora Madolyn Madden.
Y yo me pregunto ¿cómo habría sido la película con el reparto alternativo (De Niro, Dicaprio, Pitt, Winslet, Gibson)? Nunca lo sabremos, de lo que sí estamos seguros es que con estas interpretaciones la película se ha convertido en una obra cumbre del género.

"Infiltrados" es muy rápida, llena de acción y de suspense. Con mucha carga psicológica y con un final de esos que no se olvidan. Pasará el tiempo y puede que no recuerdes el argumento del filme pero lo que siempre recordarás será su final.


En definitiva, "infiltrados" es uno de esos escasos futuros clásicos con mayúsculas que está aportando el cine al siglo XXI.

EL VIOLINISTA EN EL TEJADO (1971)

"¡Tradiciones, tradiciones... si no fuera por nuestras tradiciones, nuestra vida sería tan insegura como... un violinista en el tejado!"

"El violinista en el tejado" representa lo que significa el séptimo arte. Nunca ha estado en el olimpo de las más grandes y sin embargo creo que lo es. Es una película que hay que reivindicar. Recrea con gran veracidad una raza, una cultura, unas costumbres, una época, una realidad. Habla de los valores humanos y de la opresión, de la relación de un hombre judío con su familia, vecinos y con Dios. Habla de la tradición, el orgullo y la dignidad, de todas las clases de amor que existen en el ser humano: el de un padre, un hijo/a, una pareja, el amor hacia Dios, a los animales, a tu patria, a tu esencia, a tu raza, a ti mismo y a todos tus semejantes. Además es divertida, alegre, triste, melancólica, tierna. Te remueve un sinfín de sensaciones. (Es la repera)

Dirigida en 1971 por Norman Jewison se trata de la versión cinematográfica del musical (del mismo nombre) estrenado en Broadway en 1964 con Zero Mostel como protagonista. De este musical cabe destacar el personaje de Yente, la casamentera, que fue interpretado por Beatrice Arthur, la que más tarde conoceríamos como Dorothy en la popular e inolvidable serie "las chicas de oro". Este musical se convirtió en la obra de más larga permanencia en cartel de la historia de Broadway.

"El violinista en el tejado" está basado en una novela del escritor ruso Shalom Aleichem titulada "las hijas de Tevye". En 1968 se adquirieron los derechos de la obra y se llamó a Norman Jewison, que fue contratado porque pensaban que era judío cuando en realidad no lo era (un añadido más para elogiar el gran trabajo de este director).
Varios actores rechazaron el papel de Tevye entre los que se encontraban Anthony Quinn, Orson Welles y Marlon Brando. Sin embargo, Frank Sinatra sí estaba interesado en hacer el personaje pero no fue elegido.
Cuando el director fue a ver la representación de la obra en Londres, se dio cuenta que aquel actor israelí llamado Chaim Topol era la persona perfecta para el papel. Cuando a Jewison se le preguntó el por qué de su elección, él respondió: "Tevye debía ser encarnado por alguien cuyo origen, corazón y alma fuese de la primera o segunda generación de judíos de Rusia o alguien tan cercano a ellos que pudiera sentirse como uno de ellos, puesto que su autor Shalom Aleichem describía a ese colectivo de personas en particular. Eso me condujo a una persona de ascendencia europea. No creía que un americano de segunda generación de Brooklyn pudiera remontarse tan lejos en sus raíces. No quería que tuviera que remontarse más allá de su propio padre, tanto étnicamente como emocionalmente".
Para el papel de Golde se pensó primero en Anne Bancroft, que ya había cosechado grandes éxitos con "el graduado" o "el milagro de Anna Sullivan", pero finalmente se optó por Norma Crane quien nos ofrece una gran lección interpretativa.

Como curiosidad, el actor Michael Glasser, de ascendencia judía y famoso años después por interpretar al moreno de la exitosa serie "Starsky & Hutch" tuvo que ponerse lentillas de color marrón para ocultar sus ojos azules. Y siguiendo con más curiosidades, a Topol, para hacerle parecer cada vez más mayor a lo largo del film, tuvieron que recortar pelos de la barba blanca del propio director para colocarlas en las cejas del actor.
Como estoy generoso aquí va otra anécdota, Jewison llamó al fotógrafo Oswald Morris para que diera un tono más terrorífico al color de la imagen en la escena del sueño de Tevye y para ello puso una media de nylon de color café que ajustó al objetivo de la cámara. Para terminar con las batallitas no quiero olvidarme del acto de generosidad que tuvo Norman Jewison al pagar a un agricultor local para que mantuviera el resto de su vida natural, no fílmica, a Shmuel, el caballo de Tevye que fue adquirido para la película.

"El violinista en el tejado" obtuvo once nominaciones a los oscars de los cuales, una vez más y de forma injusta, sólo consiguió tres: sonido, fotografía y banda sonora (¡menos mal!)
No me quiero olvidar de Isaac Stern, uno de los grandes violinistas del siglo XX que dobló los sólos de violín del filme.
Cuántas veces habremos escuchado su canción más famosa "if a were a rich man" (si yo fuera rico...), uno de esos temas inmortales como "over the rainbow" o "moon river" y que forman parte de la cultura popular.


"El violinista en el tejado" consigue algo muy difícil y es que durante las tres horas aproximadas de duración, queramos ser mejores personas (una de las grandezas del cine) y si encima lo conseguimos, sólo tendremos que decir: gracias violinista en el tejado.

EL MAGO DE OZ (1939)

"Oh tía Emma, se está en casa mejor que en ningún sitio"

Existen películas que han traspasado la barrera del tiempo y que generación tras generación se han convertido en obras de culto. Normalmente estas películas no suelen coincidir con una obra muy popular, taquillera o comercial. En este caso se dan todas las circunstancias.

Protagonizada por una jovencísima Judy Garland de 15 años, "el mago de oz" se estrenó en 1939. Su director fue el exigente Víctor Flemming que aunque no la terminó, sí firmó su autoría.
Si hay algo significativo en esta película aparte de su puesta en escena, vestuario o interpretaciones, es su banda sonora y en especial una canción que hoy en día se sigue escuchando y que se ha convertido en todo un clásico de la cultural musical contemporánea: "over the rainbow". Existen multitud de versiones e incluso se ha convertido en un himno gay. Quizás se deba al significado de la letra de la canción:

En algún lugar sobre el arco iris
en lo más alto
hay una tierra de la que oí hablar
una vez en una canción de cuna

En algún lugar sobre el arco iris
los cielos son azules
y los sueños que te atreves a soñar
se vuelven realidad

 Algún día pediré un deseo a una estrella
despertaré muy lejos de las nubes
dejándolas atrás
 donde los problemas son como gotas de limón
lejos, muy por encima de las chimeneas
ahí, es donde me encontrarás...
  
Un canto de esperanza por encontrar un mundo mejor, sin ninguna clase de discriminaciones, donde se pueda vivir en total libertad y donde los problemas sean como gotas de limón (impensable siquiera imaginar algo así en los tiempos que corren aunque si todos nos uniéramos para conseguir este único objetivo, cuánto cambiarían las cosas). Judy Garland nunca terminaba sus conciertos sin cantarla. Curiosamente, este tema estuvo a punto de no ser incluido en el filme porque los productores pensaban que entorpecía el desarrollo argumental de la historia. Finalmente se incluyó (y bendita inclusión)

Fue una película que nació grande como grandes fueron también sus complicaciones en el rodaje. El actor Buddy Ebsen iba a interpretar originalmente al hombre de hojalata pero tuvo que abandonar el rodaje porque el polvo de aluminio que llevaba su maquillaje era tóxico y como consecuencia le produjo una grave reacción alérgica. Cuando Jack Haley le reemplazó, el maquillaje se cambió y se puso una pasta debajo con el fin de que no tuviera que inhalar demasiado aluminio. Nadie se atrevió a contarle nada de lo que le sucedió al actor original hasta que la película no estuviera finalizada (daba gusto trabajar con esta gente...) Pero esto no fue todo porque el vapor que salía del disfraz del hombre de hojalata asustaba tanto al pobre perro de Dorothy (el personaje que encarnaba Judy Garland) que cada vez que le veía echando humo, salía corriendo. En una ocasión, un extra que encarnaba a un esbirro de la bruja del oeste, pisó involuntariamente al pobre Totó obligándolo a estar dos semanas fuera de rodaje siendo sustituido por otros dos iguales a él. 
Bret Lahr (el león cobarde) tuvo que luchar contra el hambre y la sed durante unas cuantas jornadas antes de pedir que le cambiaran el maquillaje facial en el que se incluía una bolsa de papel marrón que le impedía ingerir otra cosa que no fueran batidos y sopas. Los caballos del palacio de la ciudad esmeralda también fueron maquillados. Se les colorearon con cristales de gelatina y sus escenas tuvieron que ser rodadas a toda velocidad porque los caballos no paraban de lamer su maquillaje. 
¿Quién da más? O mejor dicho ¿le pudo pasar algo más a alguien? Pues sí. Margaret Hamilton, la actriz que interpretaba a la bruja mala del oeste, sufrió graves quemaduras en la escena en que abandona la tierra de los Munchkin (los cientos de enanos que tantos quebraderos de cabeza dieron a Víctor Flemming para evitar sus borracheras y tenerles controlados y listos para actuar. Cuenta la leyenda que incluso hacían orgías en el plató) y justo en el momento en que desaparece, el aparato encargado de crear el humo de colores tuvo una avería que casi la quema viva. Además su maquillaje era tan complicado de quitar que a la actriz le quedó un tono verdoso en su rostro durante mucho tiempo después de terminar la película.

No se por qué corrió el rumor de que "el mago de oz" fue una película maldita. Quizás la leyenda negra de esta cinta aumentó con la creencia de que uno de los enanos se suicidó mientras se rodaba la escena en la que Dorothy, el espantapájaros y el hombre de hojalata paseaban por el camino de baldosas amarillas mientras cantan la canción "we want to see the wizard of oz". Al parecer, a lo lejos se puede observar algo que parece colgar de un árbol. Según "fuentes oficiales" se trataba de un ave que mueve su cuello y cabeza a ambos lados, dando la impresión de que algo colgaba en el fondo de la imagen. Las malas lenguas creyeron en la teoría del suicidio y la explicación de por qué no se eliminó ese momento en el montaje final es porque salía muy caro repetir la escena.
No se si estoy escribiendo detalles del rodaje de "el mago de oz" o el resumen de una novela de Stephen king. Como detalles curiosos (y no morbosos - no voy a contar los sufrimientos de la pobre Judy cuando le vendaban los pechos, para que pareciera más joven), señalar que los zapatos (los chapines que calzaba Judy Garland) en un principio fueron plateados hasta que un día llegó el productor Louis B. Mayer y ordenó, para realzar el technicolor, que fueran rojos. Hasta siete pares de zapatos se utilizaron en el filme. Y para terminar con las "curiosidades", Víctor Flemming tuvo que abandonar el rodaje para incorporarse a la dirección de "lo que el viento se llevó" tras el despido de su director George Cuckor, pero bueno, esta es otra historia que tendrá su capítulo. King Vidor fue el encargado de terminar la película y rodar las escenas en un blanco y negro (muy sepia)


Son muchas las anécdotas y curiosidades que rodean a este clásico del séptimo arte pero al fin y al cabo, el resultado es el que importa y en este caso es espectacular y mágico como la magia que desprende "el mago de oz".

viernes, 4 de octubre de 2013

ATRÁPAME SI PUEDES (2002)

 "A veces es más fácil vivir en la mentira"

Leonardo Dicaprio es uno de los mejores actores de nuestro tiempo y pasará a la historia como uno de los más grandes. Si se me permiten las comparaciones diría que es el nuevo Paul Newman del siglo XXI y sino tiempo al tiempo. Es un actor que desde sus comienzos dio muestras de su gran talento en filmes como "Romeo y Julieta" o "la habitación de Marvin". Su fama se acrecentó a nivel mundial con "Titanic" y ello quizás le perjudicó un poco ya que desde entonces se convirtió en icono sexual de adolescentes con exceso de hormonas. Pero poco a poco fue arriesgando y aceptando papeles para demostrar que es mucho más que un chico guapo, rubio y de ojos verdes. Su unión con Martin Scorsese a raíz de "Gans of New York" supuso la explosión de su talento, un talento que supo encontrar Steven Spilberg unos meses antes en una de las comedias más divertidas de la primera década de este siglo. "Atrápame si puedes" es una comedia dramática que posee el añadido de que está basada en una historia real. Aunque inicialmente se pensó en dirigirla hacia un público más juvenil con toques de comedia adolescente fue el propio Dicaprio quien sugirió tomar un rumbo diferente y hacerla "para todos los públicos" y sin lugar a dudas fue todo un acierto.

Se trata de un duelo interpretativo de gran altura entre dos imanes para la gran pantalla: Dicaprio y el siempre eficaz Tom Hanks interpretando al agente del FBI que persigue durante casi toda la película (y dura más de dos horas) al escurridizo estafador DiCaprio. El reparto se completa con un Christopher Walken demostrando porqué es un grande de la interpretación a pesar de sus altibajos profesionales. También aparecen Amy Adams, Martin Sheen,...

"Atrápame si puedes", aunque parezca una historia muy cinematográfica es muy real. Tanto es así que las peripecias de este joven timador consiguieron volver loco al FBI durante la década de los 60. Está basada en la vida de Frank Abagnale Jr, quien antes de cumplir los 19 años de edad consiguió millones de dólares haciéndose pasar por piloto de una empresa aérea, médico y abogado. Falsificaba cheques con tanta habilidad que el FBI finalmente acabó por reclutarlo a sus filas para asesorar en este tipo de fraudes.
Steven Spilberg que llevaba más de dos décadas interesado en producir una película sobre las hazañas de este joven delincuente por fin lo consiguió al adquirir los derechos de la autobiografía de Frank. El rodaje duró tan sólo 52 días y se buscaron 143 localizaciones diferentes. El filme retrata con verosimilitud las andanzas y el juego del gato y el ratón que mantuvieron durante unos cuantos años los dos protagonistas. Aunque Spilberg también añadió algunas cosas de su propia cosecha como la relación de Frank con su padre. Según el joven, no volvió a ver a su padre desde que se marchó de casa. A veces solía fantasear con la idea de que sus padres volviesen a estar juntos pero nada más. Sin embargo el director quiso mantener una conexión entre padre e hijo mostrando la necesidad de Frank por complacer a su padre, que éste se sintiera orgulloso de él. El verdadero Frank, aunque no participó en el rodaje ni en el guión, sí vio con buenos ojos los pocos cambios que Spilberg hizo a la historia. Frank Abagnale Jr quedó muy satisfecho con el resultado de la cinta opinando que sólo Steven Spilberg y ningún otro podría haberla dirigido. Incluso se atrevió a aparecer en el filme como uno de los policías franceses que arrestan a su personaje.

La película fue un gran éxito de crítica y de taquilla. No sólo la veracidad de la historia sino también su suspense y sus toques de comedia la han convertido en un futuro clásico del cine. Además con mucha maestría muestra temas de gran calado social como la desestructuración familiar, las infancias complicadas que (en algunos casos) son el origen de la delincuencia juvenil y las consecuencias que ello conlleva.

La banda sonora fue compuesta por John Williams, un erudito de la composición musical. Suyas son las partituras de "el violinista en el tejado", "tiburón". "la guerra de las galaxias", "Supermán", "Indiana Jones", "Harry Potter",... Williams consiguió una nominación a los óscars por la banda sonora de esta película pero al igual que Christopher Walken en la categoría de mejor actor secundario, no consiguieron ninguna estatuilla.


En definitiva, estamos ante una película que te atrapa desde principio a fin. Mi recomendación es  atraparla más de una vez en la vida y disfrutarlas como si fuera la primera vez.

BITELCHUS (1988)

 
"¡He visto el exorcista 169 veces, y cada vez que la veo la encuentro más graciosa"  

En toda infancia debe estar esta película presente. Corría el año 1988 y su promoción fue tremenda. Quizás por la originalidad de la cinta o por los personajes tan estrafalarios pero sobre todo por la frescura que un joven director daba al cine de fantasía y, por qué no decirlo, al género de la comedia. La película es entretenimiento puro desde el minuto uno hasta el final. "Bitelchus" es algo prodigioso que lanzó al estrellato a su creador, Tim Burton.
Para mí, salvando las distancias, Burton es equiparable al mismísimo Alfred Hitchcock. Muchos dirán que estoy loco, que no tienen nada que ver el uno con el otro y yo responderé que es cierto que los dos trabajaron en géneros diferentes y que su manera de planificar y realizar las obras son muy distintas pero a lo que me refiero es a esa singularidad que les hacen ser únicos e irrepetibles en sus trabajos. Tienen un sello personal que les identifica. Todos los amantes del cine pero sobre todo los de ambos directores sabríamos distinguir una obra de Hitchcock o una obra de Burton sólo con ver los primeros minutos de sus metrajes o tan sólo los títulos de crédito. En el caso de Burton, por ejemplo, podemos reconocerle por su estilo gótico o por el tratamiento del color. Suele ser muy "extremista" llenando la pantalla de  colores oscuros cuando quiere tratar temas siniestros o abusando de los colores claros cuando quiere representar un mundo de fantasía.

"Bitelchus" es un personaje creado por Tim Burton y se trata de un exorcista de seres vivos. Pretende eliminar con sus artimañas a los vivos que molestan la paz de los difuntos. ¿Y quién fue Bitelchus? Pues Mickael Keaton en el mejor trabajo de su carrera. Tiene grandes personajes a sus espaldas (como el Batman de las dos primeras entregas dirigidas también por Tim Burton) pero aquí está de matrícula de honor. Muchos le recriminaron mucha sobreactuación. Una acusación completamente estúpida. En primer lugar porque nadie, salvo su creador, podría decidir cuan exagerado y extravagante debía ser Bitelchus y en segundo lugar porque keaton ayudó a Burton a moldear el personaje. En una ocasión el director habló de Keaton de la siguiente manera: "Mucha gente puso en duda la elección de Michael keaton como Bitelchus, pero todo estaba en sus ojos: eran salvajes, se metió en el personaje y siguió adelante con él. Fue la primera ocasión en que testimonié cómo un personaje crecía en el interior de un actor. Cada vez que me reunía con Michael me daba nuevas ideas respecto hacia dónde debíamos dirigirnos". Hay que reconocer que el actor aportó mucho al personaje, entre otras cosas sus dientes porque la dentadura que luce en la película era la suya propia. En esos momentos Keaton se estaba poniendo fundas en sus dientes porque al parecer los tenía así de feos.

El reparto se completó con Winona Ryder (la amiga de los fantasmas), Geena Davis y Alec Baldwin (el matrimonio  fantasma) y sobre todo una Catherine O' Hara (la escultora y auténtica pesadilla para los fantasmas) maravillosa. Con ella sucede que su personaje resulta odioso pero a la vez entrañable. Esa dualidad resulta magnífica y poco común en el cine. Como dato curioso, Alec Baldwin reconoció al terminar la película sentirse decepcionado con el resultado de la misma. En fin...

Cuando la película se terminó y se llevaron a cabo los preestenos, fue tanto el éxito de la cinta pero sobre todo del personaje que no hubo más remedio que añadir una escena para explicar qué sucedía con Bitelchus. Se rodaron varias. La que se optó fue aquella en la que se ve cómo le reducen la cabeza en la sala de espera y la que se desechó fue una en la que aparece el barbero del pueblo y empieza a contarle batallitas a Bitelchús. Éste se agobia de tal forma al pensar que tendría que estar eternamente aguantándolo que termina cayéndose su cabeza al suelo.

La canción que se oye varias veces en el filme es el clásico "day O (banana boat)" de Harry Belafonte que si ya era famosa, la película la hizo más aún. "Bitelchus" se llevó un muy merecido óscar al mejor maquillaje.


Además de ser una de las películas más recordadas de la filmografía de Tim Burton, también fue una de las más queridas del director. En una ocasión confesó sobre ella lo siguiente: "Es la única de todas mis películas que me ha dado esa sensación de: ¡Que se joda todo el mundo! El público no necesitaba cierto tipo de cosas, yo podía hacer lo que me viniera en gana y eso era estupendo". Yo diría que el público lo que necesitaba era una película como "Bitelchus" y aún hoy lo necesita por eso esperamos con ansia la segunda entrega de este personaje que puede que empiece a filmarse en el 2014 con Michael Keaton y Winona Ryder repitiendo sus papeles (aunque con más de dos décadas a sus espaldas)
¡Viva Bitelchus!

MOULIN ROUGE (2001)

"Soy una cortesana, me pagan por hacer que los hombres piensen que es verdad lo que quieren creer"

Cuando los amantes de los musicales creíamos que este género estaba en el olvido de aquellos que se dedican a hacer cine, de repente el director Baz Luhrmann, que ya nos cautivó con su versión moderna del clásico "Romeo y Julieta", nos da una sorpresa al presentarnos "Moulin Rouge". Y no sólo eso sino que nos presenta a la mismísima Nicole Kidman, que se encontraba en el mejor momento de su carrera (y de belleza también, por qué no decirlo), bailando y cantando con su propia (y escasa pero dulce) voz. Así que los amantes de éste género, que por aquel entonces no eramos muchos o quizá no eramos muchos los que lo decíamos, hicimos palmas con las orejas porque además nos mostraba una nueva forma de musical con más ritmo, con juegos de cámara nunca vistos antes en este tipo de películas, escogiendo unas canciones y unos números musicales mundialmente famosos pero vestidos con un traje nuevo que nada tenían que ver con los originales, creando una emoción pocas veces vista y por supuesto unos toques de comedia originales que no podían faltar como ingrediente. Pero como lo novedoso no siempre puede agradar a todo tipo de personas (ya sabemos el dicho de que en la variedad está el gusto) el caso de "Moulin Rouge" es curioso porque o la amas sobremanera o la odias en extremo. No hay término medio. No encontrarás a nadie que diga: "bueno, no está mal". Lo que oirás será: "es una obra maestra" o "un absoluto bodrio". Como digo, no deja indiferente a nadie y eso en el fondo es bueno. Lo que no me parece justo y en este blog lo he dicho varias veces, es el insulto, la falta de respeto a las personas que con todas sus ganas y su trabajo realizan un proyecto (del ámbito que sea) y ponen su ilusión en él. Si no te gusta, argumentas pero no descalificas. Nunca voy a hablar de los "expertos críticos de cine" (o eso dicen ser) porque al fin y al cabo en este blog estoy haciendo lo mismo: valorar y, en cierta medida, dar un opinión sobre el filme en cuestión. Leyendo las críticas que en su día se hicieron sobre esta película, me llama la atención una en particular de Carlos Boyero: "Una modernez vacía, una memez lujósamente adornada, postmoderna, militantemente gay, una cosita de diseño absúrdamente sobrevalorada". ¿Vacía? ¿Una memez? ¿¡Militantemente gay!? (me da que es un homófobo) ¿Cosita de diseño? En fin...

Para mí el cine musical está dividido en tres etapas muy diferentes cada una de ellas. La primera la podríamos llamar "la era del esplendor" que abarcaría desde comienzos de los años 30 con Fred Astaire, Judy Garland y Gene Kelly como sus máximos exponentes y llegaría hasta mediados de los 50. La segunda etapa la llamaría: "la modernización del género", ésta comenzaría con "west side story" en 1961 y ocuparía dos décadas hasta 1978 con "Grease" que a mi juicio fue el último gran musical del siglo XX (salvo una excepción que llevó a cabo Barbra Streissand con gran acierto en "Yentl"), después llegaría un gran vacío de casi 20 años hasta apareció "Moulin Rouge" y con ella el inicio de la tercera etapa: "El resurgir del musical". A partir de 2001 empezaron a filmarse títulos como "Chicago", "el fantasma de la ópera", "Sweened Todd" o recientemente "los miserables". Estamos en una época gloriosa para este género y en parte, sino todo, se lo debemos al éxito del musical que nos ocupa.

"Moulin Rouge" (el molino rojo) es una especie de versión en forma de musical de la gran ópera de Verdi "la traviata". Ella es una mujer de la "mala vida" que encuentra el amor verdadero y cuando por fin empieza a ser feliz, enferma de tuberculosis (éste es parte del argumento de la opera). El filme estuvo protagonizado por la citada Nicole Kidman y por Ewan McGregor. Su originalidad reside en los movimientos de cámara muy inteligentes y hechos con la intención de crear intensidad y emoción (por ejemplo la escena de "Roxanne...") Todos mis respetos para el montaje de esta cinta pocas veces visto en la gran pantalla.

El rodaje no fue sencillo. Nicole Kidman se fracturó la rodilla cuando estaba rodando su   escena en el trapecio. Se negó a utilizar una doble y claro... Aún así siguió trabajando En la escena en la que se cambia de vestido en el escenario rodeada por las bailarinas, sólo la vemos de cintura para arriba porque en ese momento estaba trabajando en silla de ruedas. Además la actriz también se fracturó una costilla ensayando un número de baile. Fue tan duro el rodaje a causa de sus lesiones que Kidman estuvo a punto de rechazar el papel protagonista de "los otros" de Amenabar. Ya sabemos qué sucedió al final.
Ewan McGregor siempre declaró antes de realizar la película su deseo por participar en un musical y la verdad es que su sueño se cumplió y con un resultado excelente porque demuestra grandes aptitudes para la música con una muy buena voz. Es importante recalcar que todos los actores cantaron con su propia voz, algo que en muchas ocasiones no ha sido así. Por ejemplo los actores de "west side story" o Christopher Plummer en "sonrisas y lágrimas" utilizaron el playback de otros cantantes porque sus voces no daban la talla.

Como datos curiosos quiero decir que la ropa interior que lucio Nicole Kidman en la película pesaba la friolera de 13 kilos. Además se diseñaron más de 80 pelucas y se contrataron a más de 60 maquilladores. Desde luego la producción fue muy costosa pero el resultado valió la pena. Por ejemplo a Madonna le gustó tanto la versión que interpretó Kidman de su gran éxito "like a virgin" que la misma cantante mandó una videofelicitación al director ofreciéndose para trabajar gratis para él cuando lo quisiera (creo que todavía no lo han hecho). Para terminar no quiero olvidar el récord guiness que consiguió el director por haber obtenido la mayor cantidad de derechos de autor por una película. Hablando de premios, "Moulin Rouge"  obtuvo ocho nominaciones a los premios óscars consiguiendo sólo dos en la categoría de mejor vestuario y dirección de arte. De las seis nominaciones a los globos de oro consiguió la mitad: película, actriz y banda sonora. Y en los premios BAFTA (premios de cine de la academia Británica) obtuvo doce nominaciones de las cuales ganó tres: actor de reparto para Jim Broadbent, mejor música original y mejor sonido.


"Moulin Rouge" es una maravilla para nuestra vista y un deleite para nuestros oídos. No se puede pedir más.

AMADEUS (1984)

  "Perdóneme su majestad. Yo puedo ser vulgar, pero os aseguro que mi música no lo es"

Si tuviéramos que escoger sólo cinco películas rodadas en la década de los 80, una de ellas sin ninguna duda sería "Amadeus". Una joya en muchos sentidos porque en ella encontramos desde la mejor música que podemos regalar a nuestros oídos hasta la mayor relación amor - odio que se ha visto jamás en el cine. Sus protagonistas son Mozart y Salieri, dos compositores que coexistieron en el tiempo pero cuyas obras son infinitamente recordadas y admiradas por todo el mundo (me refiero a Mozart) y prácticamente olvidadas (las de Salieri). Admiración y odio, falsedad a borbotones, sentimiento de mediocridad frente al talento sobrehumano, en definitiva una historia de amor y odio entre dos personajes históricos del mundo del arte. La película recoge hechos certeros de la vida de Mozart y otros que quién sabe si sucedieron en realidad. La verdad sólo es una y es muy difícil conocerla ya que cada escritor e historiador siempre la relata a su forma dependiendo del afecto o simpatía que tenga hacia ese personaje. En este caso hay una gran realidad y es la profunda admiración que Salieri sentía por Mozart, esa forma tan increíble que tenía de componer, esa inagotable inspiración que desde niño profesaba, tantas cualidades que resulta lógico que produjera envidia (sana) a cualquiera, sobre todo si es músico. Salieri no soportaba ni comprendía cómo ese sujeto tan "payaso", irresponsable y con actitudes tan infantiles pudiera crear una nueva forma de hacer música y que esas melodías fueran de tanta belleza e inspiración. Nos encontramos ante una de las personalidades más increíbles de la humanidad y la película es capaz de acercarnos a ese personaje, ver más o menos cómo era en realidad. No debemos olvidar que "Amadeus" es la adaptación cinematográfica que el autor Peter Shaffer escribió de su propia obra de teatro estrenada en Londres y que la historia sobre la amistad - enemistad de ambos compositores no tiene fundamento histórico aunque sí existen algunos detalles como los que he expuesto anteriormente. Cuando en 1981 el director Milos Forman (enemigo de los biopics) acudió a ver la obra, quedó tan maravillado al terminar el primer acto que se acercó al autor y le dijo: "Si el segundo acto es tan bueno como el primero, haré la película". Ahora ya sabemos qué pensó al terminar la función. Al poco tiempo se juntaron para dar forma a la adaptación para el cine y el resultado acabó siendo glorioso. En realidad, tratar la vida de Mozart desde su punto de vista podría haber tenido un resultado menos eficaz porque el ser humano creo que es incapaz de comprender ese poder de la naturaleza que poseía el compositor y mucho menos tratar de verlo como algo natural (que era lo lógico en Mozart) sino como algo prodigioso que se escapa de nuestra comprensión. En cambio al hacerlo desde el punto de vista de su antagonista, en este caso Salieri, es mucho más efectivo ¿por qué? Pues porque nosotros en cierta medida nos sentimos identificados con Salieri. Sentimos la misma admiración que él y podemos observar desde un punto de vista más racional la corta pero intensa vida de Amadeus.

La película es un musical pero a la vez es un drama. Tiene momentos de comedia de la misma forma que en ocasiones es aterradora. "Amadeus" no te deja indiferente. Sus protagonistas fueron Tom Hulce en el papel de Mozart y Fahrid Murray Abraham en el rol de Salieri. Tras el éxito de esta película, ambos actores tuvieron un declive profesional que, en mi opinión, creo que no se merecían porque en este filme demostraron ser grandes actores capaces de hacer grandes obras. Quizás a Murray Abraham le pudo el ego. Por ejemplo en el rodaje de "el nombre de la rosa" empezó a tener una actitud muy egocentrista creyéndose superior al resto del reparto por tener un óscar (Sean Connery todavía no lo había obtenido por "los intocables de Elliot Ness") pero de todas formas sus carreras bajaron cuando debieron de haber sido todo lo contrario.

Para recrear la Viena barroca del siglo XVIII se fueron a la capital checa, Praga (lugar que vio nacer al director Milos Forman) porque parece que tuvieron dificultades en la capital austríaca para rodarla. Forman escogió Praga porque según él: "la incompetencia y dejadez del régimen comunista había permitido que la ciudad mantuviese el aspecto y las infraestructuras propias del siglo XVIII". Parece que en la ciudad no había ningún cartel ni ningún tipo de elemento propio del siglo XX. Sólo tuvieron que cambiar unas cuantas farolas para parecerse a la Viena de Mozart. El primer día que todo el equipo, con su director a la cabeza, entraron en el Teatro Nacional para buscar los puntos en donde debían colocarse las distintas cámaras, el autor y guionista Peter Shafer desapareció. Milos Forman lo encontró escondido en un pasillo y llorando de emoción por pisar exactamente el mismo teatro en el que Mozart estrenó su ópera Don Giovanni. Todo el rodaje estuvo vigilado por el gobierno checo. Una anécdota curiosa se dio el cuatro de julio de 1983 (fiesta nacional en Estados Unidos) en el momento en que iba a comenzar el rodaje de las escenas en el Teatro Nacional. Cuando el director gritó: ¡Acción!, en lugar de sonar la música de Mozart, sonó el himno nacional estadounidense y todos se pusieron en pie y lo cantaron. Todos excepto unos pocos extras que no sabían qué hacer ni a donde mirar. Resulta que esa minoria eran miembros de la policía secreta que estaba vigilando el rodaje por orden del gobierno checo.

Amadeus (que en latín significa "amado por Dios") no era el verdadero nombre de Mozart que en realidad se llamaba Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus (que significa Amadeus pero en griego). Curiosamente en la película nadie, salvo Salieri, le llama por este nombre. Es una forma de enfatizar la tremenda admiración que Salieri (quién en la cinta demuestra su amor a la música por encima de todas las cosas) sentía por Mozart. Él sí creía que el genio era amado por Dios al otorgarle tan inmenso don. En realidad Salieri era una buena persona y nunca estuvo loco.

La película es una de las más premiadas de la historia del cine. De las once nominaciones consiguió ocho estatuillas: película, director, actor para Murray Abraham (también estuvo nominado en la misma categoría Tom Hulce), guión adaptado, dirección artística, diseño de vestuario, maquillaje y sonido.


"Amadeus" es mucho más que una película. Gracias a ella la música de Mozart volvió a resurgir para el gran público. No se puede pedir más: buenas interpretaciones, una historia realmente fascinante, realidad, ficción y la música de Mozart. El mejor coctel para una obra maestra.

LOS PÁJAROS (1963)

 "Reconozco que un pájaro se asusta en una habitación cerrada pero no entraron por casualidad. ¡Entraron por la chimenea!

Gracias al cine podemos viajar en el tiempo a distintas épocas e incluso a distintos siglos, en este caso vamos a volar a 1963 acompañados de unos pájaros bastante desagradables y que han sido creados por el mejor realizador de la historia del séptimo arte: Sir Alfred Hitchcock. El gran director se encontraba en el mejor momento de su carrera. Acababa de rodar "psicosis" que supuso un punto de inflexión en su carrera y todavía estaban recientes en la retina del espectador títulos como "con la muerte en los talones" y "vértigo". En este año se encontraba metido en un proyecto que también haría historia (dentro y fuera de las pantallas). Sobre esta película se han dicho multitud de cosas, se han generado miles de leyendas urbanas, rumores. Existe mucha información veraz y no tanto sobre todo lo que envolvió el rodaje de "los pájaros". Veremos a ver qué pájaro fue más cruel (los vivos, los mecánicos o los humanos).

Pájaros fue la segunda película de la etapa más terrorífica de Hitchcock. El maestro del suspense decidió con su anterior filme ir más allá y cruzar la barrera del terror (con mucho éxito porque "psicosis" según los expertos se encuentra entre las más terroríficas de la historia) y con "los pájaros" quiso seguir esa línea. Lo más curioso es que Hitchcock tenía fama de ser un director muy comercial pero la realidad es que este genio tenía la facultad de hacer un cine "aparentemente comercial" pero que dentro llevaba un gran trabajo de innovación que muchos directores contemporáneos han seguido y aprendido de él. El reparto estaba compuesto por el tormento del director Tippy Hedren (madre de Melanie Griffith), Rod Taylor (el eterno secundario) y Jessica Tandy.

La historia de "los pájaros", aunque está basada en la novela homónima de Daphne du Maurier, sí está inspirada en hechos reales. Parece ser que en 1961, en el periódico local de Santa Cruz en la bahía de Monterrey (en el estado de California) hubo una noticia que decía que sobre las tres de la madrugada una lluvia de pájaros se precipitó sobre los tejados de las casas despertando a toda la población que, asustada por la ofensiva de las gaviotas, salió corriendo de sus viviendas y se defendió con improvisadas antorchas de fuego. Por la mañana los habitantes de la ciudad se despertaron con sus calles cubiertas por cadáveres de animales. Las aves, que vomitaron pedazos de pescados (su alimento) liberaron un hedor insoportable y pestilente. Parece ser que después de muchos años de investigación se descubrió que pudo haberse debido a una intoxicación de las aves al comer un alga que tiene un veneno en su interior. La planta abunda mucho en el sur de California y esa toxina que se encontró llamada ácido domaico daña directamente el sistema nervioso. También en Estados Unidos hubo un ataque de pájaros a una familia en Westminster. Las aves que iban en grupos de 100 a 300 atacaron sin piedad a sus cuatro integrantes sin que pudiera sobrevivir nadie. Aparentemente no atacaban para alimentarse, supuestamente la intoxicación con ácido domaico alteró la conducta de estos pájaros.

Lo que nunca sabremos, porque Hitchcock no lo quiso desvelar, es el motivo por el que sus pájaros atacan sin piedad a la ciudad de San Francisco. Al igual que los grandes cineastas europeos que no necesitan aclarar nada, la filosofía de las imágenes lo dicen todo, Sir Alfred tampoco quiso explicar nada sobre el por qué del comportamiento de las aves. Esta incógnita es lo que la hace aún más terrorífica. La técnica que utiliza el director es asombrosa, la sucesión de planos y el silencio nervioso que se produce en muchos momentos del filme crean una tensión y un suspense como pocas veces se ha visto en una pantalla. Parece mentira como  a sus más de 60 años cuando parecía que ya lo tenía todo hecho y que no sería capaz de sorprender, lo hace  con esta obra (una de sus cumbres). "Los pájaros" es, a mi juicio, su última gran obra maestra. Después vendría "Marnie la ladrona" que también es otra gran película pero ya sin ese toque mágico que tiene en "los pájaros". Quizá sus problemas con Tippy Hedren durante el rodaje impidieron que la película fluyera de la misma forma que sus antecesoras. Y luego "cortina rasgada" en 1966 no consiguió el efecto de sus grandes clásicos (y eso que contaba con un reparto de lujo compuesto por Paul Newman y Julie Andrews). A partir de aquí no es que empezara el declive del director (que no creo que lo tuviera nunca) pero sí perdió ese toque mágico que hacía que sus películas nacieran clásicas. Algo que muy pocos han logrado.

No se qué puede ser más aterrador si la película o su rodaje. La verdad es que estuvo lleno de complicaciones. La escena en la que Tippy Hedren es atacada por una gaviota no pudo ser más realista. El pájaro era un muñeco que le le fue lanzado a la actriz mediante unos cables, lo que pasa es que el impacto fue tan fuerte que le provocó una herida en la frente. El rodaje tuvo que pararse tres días para que Tippy se recuperase. Pero esto fue sólo el principio porque en la película se utilizaron pájaros de verdad mezclados con otros mecánicos. Sólo faltaban los de juguete. En la famosa escena en la que las aves irrumpen en la habitación donde atacan a la protagonista, ésta estuvo a punto a punto de perder un ojo ya que Hitchcock le lanzó a la cara todo tipo de pájaros (vivos, inertes, mecánicos,...) Todo esto agobió un poco a la actriz que tuvo que tomarse unos días de vacaciones debido a una especie de estrés postraumático por el miedo a perder algún ojo. Incluso llegó a sentir varios picotazos en varias partes de su cuerpo incluida su cara. También todo el equipo, acosado por los picotazos, tuvo que vacunarse contra el tétanos.

"Los pájaros" también es una de las películas más personales de su director. En él observamos todos los rasgos que caracterizaron a su cine. Desde las madres obsesivas con sus hijos hasta las rubias recatadas que encuentran al hombre que las va a cambiar por completo.


Y como siempre, una vez más fue el gran olvidado en la ceremonia de entrega de los premios óscar con ninguna nominación. Como digo en muchas ocasiones, ni los críticos ni los miembros de la academia de Hollywood tienen la verdad absoluta. Sólo el público y el tiempo le ha dado la razón y hoy podemos afirmar que Hitchcock y en concreto éste título es la primera película moderna de la historia del cine.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

LA LEY DEL SILENCIO (1954)


"¡Me alegro de lo que hice! ¿Lo oís? ¡Me alegro de lo que hice! ¡Y continuaré haciéndolo!"
 
Una polémica joya del séptimo arte. Para el que no haya visto la película o conocido las andanzas de su director, esta frase puede resultarle bastante incongruente. Lo cierto es que "la ley del silencio" es una obra maestra de la que desconocemos sus verdaderas intenciones. La persona que posee la verdad absoluta sobre este filme murió ya hace algunos años así que sólo podemos acogernos a lo que cada uno piense después de verla. Como no me gusta hacer mucho caso a los críticos (aunque respete su profesión) cada uno puede dar una visión equivocada o demasiado personal sobre la cinta en base a la polémica figura de su director. En este artículo no voy a emitir ningún juicio de valor sobre esta persona porque al margen de lo que piense sobre él, sus trabajos son maravillosos y en su haber destacan verdaderas obras maestras. Me estoy refiriendo al director Elia Kazan. "La ley del silencio" es su película más comprometida en muchos aspectos y quizás la mejor de su filmografía. Antes de entrar en materia y desgranar la polémica no podemos olvidarnos del trabajo de un Marlon Brando impresionante, demostrando que su interpretación en "un tranvía llamado deseo" o en "viva Zapata" no eran simples anécdotas. Aquí se convierte en lo que muchos después denominarían como "el mejor actor de la historia del cine". Éstas afirmaciones no me gustan porque cada uno tiene al suyo y no siempre coincide con los de la mayoría aunque lo que sí es de ley, es decir que ha sido (y lo sigue siendo porque sus películas no mueren) uno de los más grandes (y no lo digo con ironía) del cine. En "la ley del silencio" demuestra la grandeza de su talento y se convierte en uno de los iconos del siglo XX que perdurará para siempre porque las generaciones de actores de hoy y también las futuras beben y beberán de su fuerza interpretativa.

"La ley del silencio" se estrenó en 1954 y como ya he apuntado fue dirigida por Elia Kazan. El reparto estuvo formado, además de Brando, por Eva Marie Saint en su debut cinematográfico, Karl Malden, Lee J. Cobb y Rod Steiger, entre otros.

Vamos a entrar en materia. La película retrata la vida de unos estibadores de Nueva York que viven bajo la dictadura de sus jefes, unos empresarios capaces de cualquier cosa para su beneficio, y para colmo, con un sindicato laboral controlado por la mafia. Los pobres trabajadores se ven incapaces de poder denunciar los abusos que sufren en el trabajo por miedo a perder la vida. Es decir, se impone la ley del silencio (oír, ver y callar). Ésta historia está basada en hechos reales ya que durante las primeras décadas del pasado siglo las situaciones de los estibadores de la ciudad de "las libertades" eran igual de tristes y peligrosas. La película desde el principio se pone del lado de los oprimidos denunciando los abusos a los que muchos trabajadores están sometidos. Se trata de un filme comprometido con polémica incluida. "La ley del silencio" para muchos podría tratarse de un alegato comunista. No hay que olvidarse de que Elia kazan durante muchos años perteneció a dicho partido pero resulta que nos encontramos en 1954, en plena guerra fría con la unión Soviética y con el senador McCarthy haciendo de las suyas. Para poner en antecedentes recordaré que  durante la década de los cincuenta el senador Joseph McCarthy, miembro del partido republicano, inició una persecución indiscriminada, en muchas ocasiones sin pruebas o haciendo acusaciones infundadas e incluso creando listas negras, contra todas aquellas personas que pudieran ser sospechosas de ser comunistas. A esto se le llamó "caza de brujas", pues bien, olvidando por completo la presunción de inocencia (lo que sí aplicaba era la presunción de culpabilidad) el acusado debía desmentir y probar que no pertenecía o simpatizaba con los comunistas. Quienes reconocían su culpa podían labar su imagen delatando a sus "camaradas". Este acto lamentable (por no decir otra cosa) fue ejecutado por muchos intelectuales, actores, directores...,  y uno de ellos fue Elia Kazan. Este hecho le marcó de por vida pero no mermó su inteligencia a la hora de dirigir grandes filmes. En 1999 recibió un oscar honorífico por toda su carrera y parte del recinto que albergaba la ceremonia se negó a aplaudirle y mucho menos a ponerse en pié como símbolo de rechazo al director. En "la ley del silencio" el personaje de Brando decide delatar a sus compañeros del sindicato (algunos incluso familiares) al que él mismo había pertenecido después de sufrir un importante conflicto moral (no cuento más por si alguien no la ha visto). Paradójicamente Kazan, cuando el partido político al que pertenecía empezó a ser perseguido, para salvar su trasero decide delatar a sus compañeros. En la película el director da la sensación de querer justificar, a través su protagonista, sus acciones. Una frase reveladora del filme dice "lo que para ellos es delación para vosotros significa libertad". Se han escrito multitud de artículos intentando explicar las verdaderas intenciones del director. Sea como sea, que cada uno cuando la vea saque sus propias conclusiones. Lo que está claro es que se trata de una obra maestra imprescindible para cualquier aficionado al séptimo arte.

La película tampoco estuvo exenta de detalles curiosos. Después de rodarla, tanto Marlon Brando como Rod Steiger no se dirigieron la palabra. No se conocen las razones, sólo podemos saber que hasta 44 años después no volvieron a hablarse gracias a una carta que Brando envió a Steiger elogiándole. De esta forma enterraron su larga enemistad.
El papel de Edie Doyle (su partenaire femenina) le fue ofrecido en primer lugar a Grace Kelly quien lo rechazó al estar rodando con Hitchcock "la ventana indiscreta". Tampoco Marlon Brando fue la primera opción sino Frank Sinatra (menos mal que Kazan cambió de opinión), la interpretación de Brando estuvo muy trabajada ya que durante un tiempo convivió con estivadores, preocupándose de sus problemas y viendo en primera persona cómo trabajaban. El actor acabó dando al personaje una buena dosis de inseguridad con apariencia de duro pero con gran carga emocional.

La banda sonora estuvo compuesta por el siempre eficiente Leonard Bernstein, un compositor y director de orquesta legendario que ya había demostrado su talento en "un día en Nueva York" y que pocos años después lo volvería a hacer con "west side story".
"La ley del silencio" es una de las películas más premiadas de la historia del cine. De las doce nominaciones que consiguió en los óscars, se alzó con ocho estatuillas: película, director, actor (Brando, años después, se arrepentiría de haberlo aceptado dada la penosa opinión que tenía de los estudios y de la academia de Hollywood cuyos premios consideraba ridículos), actriz secundaria (Eva Marie Saint, primer rol cinematográfico y primer premio), guión original, montaje, dirección artística y fotografía.


Sobre la película, años más tarde, Elia Kazan dijo lo siguiente: "a veces la mejor de dos opciones difíciles consiste en decir que tus amigos son unos criminales. Llegar a un juicio como ese es muy duro y lo haces a contracorriente". Es una frase con muchas segundas lecturas que yo no voy a descifrar porque lo que de verdad ha quedado para la posteridad es una obra maestra imprescindible.



MATAR A UN RUISEÑOR (1962)

 "La única cosa que no se rige por la regla de la mayoría es la conciencia de uno mismo"
La única cosa que no se rige por la regla de la mayoría es la conciencia de uno mismo. - See more at: http://www.frasesdepeliculas.com.co/2013/01/matar-un-ruisenor-robert-mulligan.html#sthash.vaNNiM4U.dpuf

Si existe alguien capaz de no emocionarse con esta película es que carece de sensibilidad emocional y esto es muy triste. No hay nada más bello que emocionarse y dejar aflorar los sentimientos sean cuales sean. "Matar a un ruiseñor" es de esas películas que te dejan huella, te marcan de por vida. A todos nos hubiera gustado vivir una infancia como la que viven los hijos de Atticus Finch en la película, de la misma forma que a todos nos hubiera gustado tener un padre como él (sin desmerecer al que cada uno tiene) o ser un padre como él y una persona de una integridad como la suya. En ocasiones puedo pecar de abusar de calificativos a la hora de analizar las películas pero es que a veces me es difícil expresar con palabras lo que una obra te hace sentir. Han pasado más de cincuenta años pero el tiempo, en ocasiones, lo que hace es mejorar, dignificar y engrandecer como ocurre en este caso con "matar a un ruiseñor". Además es un fiel reflejo de la mentalidad que en los años treinta del siglo pasado, tenía la gente con respecto a muchos asuntos como el racismo. Éste no es el único tema que trata la película aunque sí es uno de los más importantes. Para mí el el tema protagónico reside en reflejar la condición humana ante todo tipo de situaciones, desde las más cotidianas hasta las más curiosas. Y en cierta medida, en una época como la que vivimos en donde la desconfianza prima sobre todas las cosas, este filme y sobre todo su personaje protagonista, nos reconcilia con el ser humano. Nos obliga a abrir nuestra mente y pensar que existen personas buenas en el mundo capaces de poner la otra mejilla si hace falta. También nos muestra una realidad, en teoría del siglo pasado pero que en nuestra actualidad todavía se repite en muchos lugares del planeta. Aún quedan resquicios de esa mentalidad que en muchas ocasiones resulta muy preocupante. A veces involucionamos y damos marcha atrás como los cangrejos por eso esta película, aunque haya pasado el tiempo, la vemos fresca, actual y atemporal aunque la historia esté ubicada en el sur de los Estados Unidos de 1932, en plena depresión económica (curiosamente como ahora)

Para empezar hay que decir que se trata de la adaptación de una novela de la escritora Harper Lee, ganadora de un premio Pulitzer. Fue un éxito total y todavía hoy en día para las universidades americanas es un libro de referencia. Fue el único que publicó su autora pero al igual que le sucedió a Margaret Mitchell (la escritora de la novela "lo que el viento se llevó") su única obra le sirvió para pasar a la posteridad.

"Matar a un ruiseñor" la dirigió Robert Mulligan, un director que a pesar de su extensa carrera ("cuando llegue septiembre", "verano del 42", "la rebelde", "la noche de los gigantes"...) siempre será recordado por éste título. Estuvo protagonizada por el mejor Gregory Peck y no voy a citar títulos suyos porque todos guardamos en nuestra memoria muchas de sus interpretaciones pero aquí se encuentra en estado de gracia. Es el mejor momento de su carrera y lo demuestra. Cuando el productor de la cinta Alam J. Pakula y el propio Mulligan mandaron el guión a Peck sin que éste les conociera, lo leyó y aceptó de inmediato. Incluso la propia Harper Lee se mostró encantada regalándole un reloj suyo que el actor lleva puesto durante todo el rodaje. Otros nombres se barajaron para interpretar a Atticus Finch como Rock Hudson o James Stewart (con la ideología tan conservadora de este hombre no se si hubiera sido capaz de aceptar) pero afortunadamente se llevó a cabo uno de los mayores aciertos de toda la historia del cine al contratar a Gregory Peck. El personaje de Atticus se convirtió en el gran héroe americano y yo diría que el mayor héroe del planeta. Un hombre sencillo, íntegro, sensato, bueno, paciente y como dice una frase de la película: "hay hombres en este mundo que han nacido con la tarea de cargar con los problemas de los demás y Atticus es uno de ellos".

"Matar a un ruiseñor" muestra la infancia de dos hermanos: Jem y Scaut de 10 y 6 años respectivamente. Mary Badham fue la actriz más joven en ser nominada a un premio óscar (tenía diez años en la vida real) pero injustamente no lo ganó (aunque Patty Duke, la ganadora de 16 años, también lo mereció por su intensa interpretación de la niña ciega, sorda y muda de "el milagro de Ana Sullivan"). Tanto ella como Philip Alford (Jem y que hoy en día es un exitoso hombre de negocios) encarnan a sus personajes con una naturalidad impresionante (sobre todo teniendo en cuenta que era su primer trabajo como actores) Ellos mantuvieron una estrecha amistad con Gregory Peck que duró hasta la muerte del actor en 2003. Incluso Mary Badham (Scaut) en los descansos de los rodajes acudía a casa de Peck a jugar con sus hijos. Otro joven actor, en este caso secundario, es Tití, el vecino de los hermanos Finch encarnado por John Megna. Según Harper Lee (la autora) este personaje está inspirado en el escritor Truman Capote que era amigo suyo y en su infancia fueron vecinos.

Con una banda sonora inolvidable compuesta por Elmer Bernstein también destaca por unos títulos de crédito que además de originales son detalles que tienen que ver con la historia. La película fue a la ceremonia de los oscars con cinco nominaciones llevándose tres estauillas (mejor actor para Gregory Peck, mejor guión adaptado y mejor dirección artística y escenografía en blanco y negro). También hay que destacar que fue el debut cinematográfico de Robert Duvall que aunque aparece poco en la película, el actor lo trabajó mucho y muy bien. Su personaje encarnaba a un joven misterioso y con problemas mentales de unos treinta años de edad y para hacerlo pasó seis semanas alejado de la luz solar y se tiñó el pelo de un rubio casi blanco.

Gregory Peck siempre se sintió muy orgulloso del personaje de Atticus Finch. En declaraciones suyas afirmó que "no pasa un solo día en que no piense en lo afortunado que fui por participar en aquella película. Hace poco me senté en una cena junto a una mujer que vio la película cuando tenía catorce años, y ella decía que había cambiado su vida. Escucho ese tipo de cosas constantemente". Con estas frases del actor se resume lo que ha significado para él, para todos los que la hemos visto y para la historia del cine, "matar a un ruiseñor".

Como pequeño anecdotario, el joven actor Philip Alford (Jem) no quería hacer la película pero cuando sus padres le dijeron que durante el rodaje no iría al colegio, no se lo pensó dos veces. La pequeña Scaut, además de ganarse el cariño de todo el equipo, tuvo la suerte de poder jugar por el plató con sus jóvenes compañeros sin que Mulligan protestara, más bien todo lo contrario, les dejo a su aire y no quiso molestarles. Hizo bien porque consiguió esa naturalidad en ellos que deseaba para la película.


Son muchas cosas las que pueden decirse de esta cinta. Mi modesto análisis no pretende otra cosa que recordar esta obra y procurar que permanezca en el recuerdo de todos los que la hayamos visto. Creo que uno de los mayores placeres que puede haber en la vida es ver por primera vez "matar a un ruiseñor".

¿VICTOR O VICTORIA? (1982)

  "Soy una mujer enamorada de un hombre pero que finge ser un hombre"

Quiero recordar a través del análisis de esta película a una de las parejas de hecho más perfectas que ha dado la industria del cine. No podríamos concebir las películas de Blake Edwards sin la banda sonora de Henry Mancini de la misma forma que tampoco podríamos contemplar una obra de Mancini si no está inmersa en una historia de Edwards. Con esto no quiero desprestigiar la labor de otros directores cuya química con los compositores de sus bandas sonoras han sido también impecables. Por ejemplo Hitchcock con Bernard Hermann (aunque su unión estuvo llena de complicaciones debido al fuerte carácter de ambos). En este caso esta unión es sublime. Su primera colaboración y que dio lugar a un sinfín de filmes más fue "desayuno con diamantes" (con su maravilloso "moon river") después vinieron "días de vino y rosas", "la pantera rosa" (y sus secuelas), "la carrera del siglo", "el guateque" y muchas más hasta llegar a "Víctor o Victoria".  Puede que musicalmente sea la más completa de todas (yo así lo creo). Mancini compuso la partitura de un musical que pasaría a la historia por su frescura, ritmo y genialidad a la hora de adaptarse a diferentes estilos (como el jazz, la clásica balada o hasta el pasodoble)

"Víctor o Victoria" es una obra maestra de la comedia musical y son muchos los factores que han contribuido a ello. Primero, como ya he dicho, la unión de Blake Edwards, que escribió un guión muy a su estilo y a su forma de concebir la comedia añadiendo su maestría a la hora de dirigir, con un Henry Mancini inspiradísimo. A estos hay que sumar una Julie Andrews guapísima haciendo el que para mí es el papel de su vida. Por supuesto que "sonrisas y lágrimas" o "Mary Poppins" son ejemplos del talento interpretativo de esta gran actriz pero es que en "Víctor o Victoria" demuestra lo versátil que es además de aflorar su lado más sexy (que sí lo tenía). Su rostro, sus gestos, su forma de moverse, su feminidad y su masculinidad. Si recordamos el argumento, trata de una cantante sin éxito que un día por una divertida casualidad conoce a un cantante gay en proceso de decadencia que tiene la idea de convertirla en un transformista pero no al uso sino una mujer que se hace pasar por un hombre y que a su vez se trasviste de mujer para realizar sus actuaciones. Parece enrevesado pero ello da lugar a un sinfín de divertidas situaciones que hacen que la comedia surja espontáneamente como casi todo lo que creaba Edwards. El reparto no pudo estar mejor escogido. Primero hay que destacar el gran trabajo de Robert Preston, sin lugar a dudas el mejor personaje de la obra y con el que empatizas desde el primer momento que aparece en la pantalla. Un homosexual con pluma pero que no llega a ser una "loca" (como por ejemplo Michael Douglas en "behing the candelabra"). La verdad es que resulta muy gratificante para la memoria del actor, recordarle por este trabajo más aún cuando descubriendo su filmografía observamos que fue su último gran papel. También nos encontramos con un James Gardner explotando su vena cómica moldeada por Edwards y ¡qué maravilla! Como maravillosa es Lesley Ann Warren, un personaje odioso a la vez que divertido y muchos más secundarios que forman parte imprescindible en el filme ya que sin ellos la película no podría alcanzar esa dosis de comedia que tiene. De todas formas, Blake Edwars siempre ha otorgado a sus actores secundarios o de reparto, una importancia vital para poder ejecutar las acciones de comedia.

Estamos en 1982 cuando los derechos de los homosexuales no estaban reconocidos, es más, estaba mal visto y existía una homofóbia generalizada sobre todo en Estados Unidos (la verdad es que tampoco han cambiado mucho las cosas en ese país aunque legalmente se esté avanzando). Pues resulta que el tratamiento que la película da a la homosexualidad es de una naturalidad y elegancia asombrosa. Cierto es que la historia se ubica en Francia (como si fuese más liberal...) No existen los prejuicios y aunque (para los más susceptibles) pueda haber alguna que otra broma machista se resuelve sin dañar a nadie. Es de admirar lo avanzada que fue en este tema. Es verdad que con humor todo puede hacerse y ver a un mariquita en pantalla siempre ha hecho mucha gracia sobre todo a los machistas homófobos pero la película tiene unos diálogos que aunque estén disfrazados de comedia llevan dentro una gran carga de verdad y crítica a lo que no debería ser. Uno de los mensajes que a mí más me llegan es que la sexualidad no es más que un complemento en el ser humano y lo que de verdad importa es eso precisamente, el ser humano. Lo demás son añadidos que deben ser respetados porque el respeto es la cualidad que las personas debemos ejercer sobre todas las cosas y esta película, insisto, aunque esté disfrazada de comedia lleva consigo muchos mensajes. Yo recomiendo verla dos veces; una para disfrutar de sus gags, diálogos hilarantes y momentos más que divertidos y otra para captar el mensaje que muchos de sus diálogos llevan en segunda lectura. Estoy seguro que después de verla dos veces, llegaremos a la conclusión de que estamos ante una obra maestra de la comedia musical (aunque quizás la película tenga más comedia que números musicales, eso sí, cada número es de una belleza inigualable)

Esta obra ha sido adaptada al teatro y es un musical que triunfó en Broadway de la mano de Julie Andrews. Fue en estas representaciones cuando a la actriz le salieron unos nódulos benignos en la garganta que la llevaron al quirófano con tan mala fortuna que un error medico dañó sus cuerdas vocales para siempre, obligándola a retirarse del mundo de la música.
En España a mediados de la década del 2000 se estrenó la adaptación en español de la obra con Paloma San Basilio y Paco Valladares (encarnando al entrañable Toddy) con gran éxito de público y crítica.

"Víctor o Victoria" obtuvo siete nominaciones a los premios oscar (entre ellos Julie Andrews, Robert Preston y Lesley Ann Warren) y sólo consiguió una estatuilla en la categoría de mejor banda sonora para Henry Mancini. La película sí triunfó en los globos de oro con premios a Julie Andrews y a la categoría de mejor película, entre otras.


Una obra maestra con un único objetivo: pasar dos horas divertidas y disfrutar del genio de todos los que la han hecho posible.
Una comedia musical para la historia.

viernes, 28 de junio de 2013

KRAMER CONTRA KRAMER (1979)

"¡Vengo a compartir con mi esposa uno de los cinco mejores días de mi vida, y me dice que ya no quiere vivir conmigo! "

Una de las mayores desgracias que puede sufrir un niño de siete años es vivir la separación de sus padres. Cuando esto sucede, el drama familiar no tiene limites porque en muchas ocasiones la locura y los sentimientos irracionales se imponen a la cordura y el razonamiento y es entonces cuando aparece el mayor enemigo de ambos progenitores, el egoísmo. Sobre todo cuando está en juego la custodia del pequeño. En muchos casos (no todos porque no se puede generalizar) el padre siempre pierde la custodia por el mero hecho de no ser madre (aclaro que no es un pensamiento machista). Esto ha sido así durante muchos y muchos años hasta que por fin y en pleno siglo XXI podemos alegrarnos de que pueda celebrarse la custodia compartida. Cierto es que habría que revisar cada caso para que se dictamine siempre en beneficio del menor pero sí es cierto que hasta hace unos años la madre era quien partía siempre con ventaja. Pues bien, todo este "speech" tiene una explicación y es la obra maestra: "Kramer contra Kramer".

Nunca una película había retratado hasta entonces con tanta verdad (y todavía nadie la ha superado) el drama familiar que supone la separación de unos padres. En este caso es la madre quien abandona el hogar y el padre es quien se encarga del niño. Este filme toma partido por el padre. Un Dustin Hoffmann en el mejor trabajo de su carrera (y esto son palabras mayores porque tiene una de las más brillantes filmografías de la mitad del siglo XX con títulos en su haber como "Tootsie", "el graduado" o "rain man", por citar unas pocas) En "Kramer contra Kramer" la naturalidad que desprende su interpretación es insuperable haciendo un personaje aparentemente sencillo pero que lleva tras de sí una enorme dificultad. Creo que no hay nada más complicado que meterse en la piel de un ciudadano de a pie. Representar la vida cotidiana es muy complicado para un actor porque sabes que muchos espectadores van a sentirse identificados contigo y tú no puedes defraudar. Creo que es el mayor examen para un actor. En este caso Hoffman aprueba con un sobresaliente porque traspasa la pantalla.
Meryl Streep no se queda atrás. Está a la altura de su compañero de reparto. Aunque el argumento gira en torno a las vivencias del padre y el hijo, las apariciones de Streep están cargadas de una intensidad como sólo ella es capaz. Y también hay que destacar al pequeño Justin Henry que a su corta edad dio una lección de interpretación.
"Kramer contra kramer" está dirigida por Robert Benton en 1979 y está basada en la obra homónima de Avery Corman.

Como en infinidad de ocasiones,  los actores escogidos para el filme no son los que finalmente lo protagonizan. En este caso paso con los protagonistas. Al Pacino y Jane Fonda fueron los primeros nombres que se barajaron pero ambos rechazaron los papeles. Y me alegro mucho. Jamás he dudado de su talento porque lo tienen y muy demostrado, sino que cada uno eche un ojo a sus respectivas filmografías, lo que ocurre es que la labor de Dustin Hoffmann fue, además, muy importante en el desarrollo de la película. Ayudó mucho al pequeño Justin Henry analizando y comentando con él cada escena antes de su rodaje. Hoffmann se acababa de separar de su esposa lo que contribuyó a alimentar su personaje con sus propias experiencias. Tanto es así que el director Robert Benton le ofreció firmar también el guión, algo que el actor rechazó.

"Kramer contra Kramer" obtuvo nueve nominaciones a los premios oscar de los cuales consiguió cinco merecidas estatuillas en las categorías de mejor película, director (Benton), actor (Hoffmann), actriz de reparto (Streep) y guión adaptado. El pequeño Justin Henry estuvo nominado como mejor actor de reparto. No lo ganó pero su nominación se convirtió en la primera para un actor novel tan joven. Una anécdota curiosa le ocurrió a Meryl Streep cuando tuvo un gran despiste al olvidarse su premio en la parte trasera del váter de un baño público.


Una gran película capaz de transmitir tanto en tan poco tiempo..., es una obra de arte.

miércoles, 26 de junio de 2013

TÚ Y YO (1957)

  
"El invierno debe ser muy frío para los que no tienen recuerdos con que calentarse, y nosotros ya hemos pasado la primavera"

Existe un género cinematográfico que en la actualidad no aporta, salvo en casos excepcionales, ningún título que merezca la pena ser visionado. Me estoy refiriendo al melodrama, un género basado en el drama pero en donde el romanticismo toma un papel principal dejando aflorar los sentimientos de los personajes de tal forma que traspasen la pantalla. Ahora el melodrama no se concibe de esta forma, sin embargo, sí hubo una época gloriosa en Hollywood (sobre todo en la década de los 50) donde emergian grandes películas de este estilo con directores de la talla de Douglas Sirk, Vincent Minnelli o el que nos ocupa a continuación: Leo MacCarey.

"Tú y yo", cuyo titulo original siempre me ha parecido mucho más hermoso y definitorio "an affair to remember" que traducido sería algo así como "un romance para recordar", es una de esas pocas joyas que nos transmiten el significado de los sentimientos, que nos muestra cuan maravilloso puede ser encontrar la felicidad en el amor y lo que se puede hacer para que ese amor crezca y no se termine jamás. Puede parecer un poco pastelón el significado que le estoy dando al filme. No es así porque en la cinta se suceden una serie desdichas que ponen a prueba ese amor.  Además, el pastel puede empalagar, sin embargo, si se come con medida puede ser un momento de lo más placentero y doy fe que esta sensación es la que genera ver esta película.
Los años la han tratado muy bien y está igual de fresca que cuando se estrenó por primera vez porque el amor no caduca ni envejece. Está presente en la vida de los seres humanos porque es un sentimiento inmortal. Todas estas sensaciones son muy difíciles de conseguir con un película. ¿Por qué "tú y yo" sí lo consigue? Pues la respuesta es muy sencilla. Tener un guión solido, un director con las ideas muy claras de lo que nos quiere ofrecer y cómo lo quiere hacer, pero sobre todo unas interpretaciones que se salen de lo corriente.

Cuando llegue el momento hablaré del acto's studio, de los actores que salieron de esta escuela de cine y del famoso método Stanislavski que utilizaban. Método del cual nunca me he opuesto pero del que discrepo en algunas cosas. Pues bien, en "tú y yo" no hizo falta utilizar ningún tipo de método. Tanto Déborah kerr como Cary Grant demuestran que se pueden transmitir las sensaciones, los sentimientos o las pasiones con una mirada, con un modo de respirar, con una sonrisa, con pocas palabras. Es una verdadera clase magistral de interpretación impartida por dos monstruos (en el mejor sentido de la palabra) de la pantalla. Es inevitable recordar la injusticia que la academia de Hollywood cometió con estos dos actores al no concederles nunca ningún premio óscar por ninguno de sus trabajos (sólo el honorífico y cuando ya estaban retirados - una forma de enmendar errores) Sin embargo, según una encuesta realizada hace unos pocos años en AFI (american film institute) Cary Grant figura como el segundo mejor actor de todos los tiempos. Hace años que me he desengañado de los premios, si no recuerdo mal Stallone (¿?) tiene uno, aunque reconozco que todos los años estoy pendiente de los óscars (todos solemos ser incongruentes algunas veces)

En Estados Unidos durante muchos años "tú y yo" fue una de las películas más queridas de la gente. Déborah Kerr recordaba en muchas ocasiones que cuando alguien se paraba a hablar con ella siempre le recordaba su interpretación en esta cinta (con la de grandes clásicos que esta mujer tenía a sus espaldas).

"Tú y yo" es un remake mejorado que el propio director realizó de su propia película estrenada en 1939 y protagonizada por Charles Boyer e Irene Dunne. El blanco y negro no la hizo mucha justicia aunque sí tuvo éxito pero no como la que MacCarey realizó en 1957. Esta historia de amor ha tenido tanto éxito que se han hecho varios remakes (como "algo para recordar" con Tom Hanks y Meg Ryan en 1993) y varios en tv.

La película obtuvo cuatro nominaciones y ningún premio en la gala de los óscars de aquel lejano 1957. En fin, una injusticia más.


"Tú y yo" es de esas películas nacidas para ser eternas, y ésta lo es.